Querido corazón
Querido corazón: Perdón por haber derrumbado tu protección, pensé que era bueno que vieras un poco más allá de esas paredes que te encerraban. Creí que te hacia un bien.... Lamento todos los golpes que has recibido, perdón por no poderte defender y solo dejar que los sentimientos salgan como sangre a chorros de ti. Te escucho gritar, llorar y también siento tu dolor...no encuentro las fuerzas para volver a levantar piedra por piedra ese gran muro que te rodeaba. Prometo buscarlas y aunque sea empezar por una sola piedrita e ir apilando todas para que no vuelvas a sufrir. Estoy juntando fuerzas, por favor resiste un poco más...